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Estas catequesis están pensadas para ayudar a la preparación de la peregrinación en el Año Jubilar de 1999. ¿Qué es hacer la peregrinación a una Tumba Apostólica? ¿Qué actitudes fundamentales se requieren? ¿Qué fruto deberíamos conseguir de este hecho?.
Al hacer la peregrinación a Santiago, es decir, a la Tumba de un Apóstol, y no a un santuario de tantos, estamos evocando las raíces de nuestra fe y las motivaciones que impulsaron al Apóstol Santiago a llegar hasta el "finisterre". Estas catequesis pretenden ayudar al peregrino a conocer, realizar y vivir religiosamente el camino de la peregrinación.
Son unos materiales pensados para un Año Santo, el de 1999, con el que termina un siglo y un milenio. Esto nos invita a meditar lo que significa el tiempo en la vida de un cristiano, y el sentido que ha de tener en la visión de los creyentes. En el fondo, está la invitación del Papa en la Carta Apostólica "Tertio Milennio Adveniente".
"Gracias a la venida de Dios a la tierra, el tiempo humano, iniciado en la creación, ha alcanzado su plenitud. En el cristianismo el tiempo tiene una importancia fundamental. Dentro de su dimensión se crea el mundo, en su interior se desarrolla la historia de la salvación, que tiene su calmen en la plenitud de los tiempos en la Encarnación, y su término en el retorno glorioso del Hijo de Dios al final de los tiempos. En Jesucristo, Verbo encarnado, el tiempo llega a ser una dimensión de Dios que en si mismo es eterno" (TMA no. 9-10)
(De la Presentación)