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29 de Marzo de 2005 Recién llegamos de nuestra peregrinación y al abrazar al Santo se cumple nuevamente el sueño de haber recorrido los pasos de tantos peregrinos de nuestra fe. Se cumple también la promesa de Jesús de acompañarnos y de hacerse presente en cada tramo de este Camino. Gracias al Apóstol a María y a Jesús hemos llegado. Que Dios bendiga siempre el Camino de Santiago. T.A. (República Dominicana)
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22 de Abril de 2005 Dos hermanos de Vizcaya damos las gracias a todas las personas que nos han dado su apoyo en nuestro peregrinar. Hemos celebrado el dieciocho aniversario de nuestro transplante (mi hermano me ha donado un riñón) y después de doce días de pedaleo nos sentimos los más afortunados delante del Santo. Pensamos volver en otro momento y con otro reto. Muchas gracias. A. y G. (Vizcaya)
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27 de Abril de 2005 Con mucho sacrificio he venido caminando para rezar por unas personas que el 11 de Marzo han desaparecido. Por vosotros he caminado, sufrido y sudado. R.L.P. (Bombero de Madrid)
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10 de Enero de 2005 “Curiosamente, no tengo gran cosa que decir después de dos meses y medio de peregrinación desde Paris hasta Santiago. ¿Puede ser que mi Camino no esté todavía terminado y que sé que voy a continuar en peregrinación hasta Fátima?. ¿Podría ser quizás que las emociones y los sentimientos interiores que atraviesan el alma son del orden de lo íntimo y que no pueden, ni deben, tener publicidad? ¿Podría ser un signo de que la peregrinación es una aventura interior, íntima a veces, personal, que hay que traducir a la vida en actos verdaderos y auténticos sin usar necesariamente palabras? Como quiera que sea, la peregrinación me ha permitido encontrarme delante de la Tumba de un Apóstol de Cristo y se trata, por lo tanto, de saber sacar partido de este bien privilegiado y de las gracias que lo rodean”
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Verano 2004 Colegio Claret de Don Benito (Badajoz) Esta experiencia de hacer el Camino se enmarca dentro de un proceso que comprende dos años, donde alumnos de Bachillerato, pertenecientes a un grupo misionero, viven una experiencia solidaria en Tánger (Marruecos), para la que están un año preparándose, y al año siguiente, se preparan para hacer el Camino de Santiago. En este proceso se acentúan dos dimensiones: la misionera, viviendo la experiencia en Tánger (Marruecos) trabajando en un hogar de niños acogidos, en un centro de deficientes y con las Hermanas de Teresa de Calcuta; y la fe y comunión, viviendo la experiencia del Camino y el encuentro con el Apóstol Santiago. Es una experiencia que a todos nos ha marcado para siempre. Nos ha unido en la amistad y, sobre todo, en la fe, pues hemos compartido el Evangelio hecho compromiso, hemos vivido una experiencia de comunión, de esfuerzo, de encuentro... En definitiva, hemos sentido el inmenso palpitar del corazón de Papá Dios que hace camino en la vida junto a nosotros. Hemos vivido la experiencia de ser PEREGRINOS y ponernos en camino, pues siempre se trata de un avanzar hacia la Luz que da sentido a nuestra vida: Cristo el Señor. La finalidad es “hacer” el Camino para encontrarnos con el Apóstol, para acercarnos a la fuente del Evangelio y llenarnos de su frescura para convertirnos en apóstoles, enviados, mensajeros, testigos de la Resurrección. Es la experiencia del paso de Jesús por nuestro camino. Él pasa por nuestra vida y nos llama a ser jóvenes cristianos que gritan a los cuatro vientos y con una sonrisa de oreja a oreja que Cristo es la mayor alegría del mundo y vivir su Evangelio es una “pasada”. Hemos hecho el camino francés en su tramo final desde Sarria. Ha sido una aventura de provisionalidad, durmiendo en albergues públicos y comiendo dónde y cómo podíamos. Desde luego no nos ha faltado de nada. Debemos dar gracias a la hospitalidad que hemos experimentado en todos los sitios por los que hemos pasado. Todos hemos sido compañeros de camino. Peregrinos dispuestos a ayudarnos y a estar unos con otros. Durante el camino formamos una comunidad donde todos somos importantes y donde sobra aquello que nos impida ser felices en medio de la dificultad. En este peregrinar hacia Santiago, ruta que durante siglos siguieron tantos cristianos, el apoyo mutuo, el servicio, la comunión de vida, la alegría, la oración, la eucaristía diaria, la fiesta,... han sido elementos fundamentales de nuestro caminar. Hemos caminado en austeridad para vivir la experiencia con más coherencia. El equipaje era ligero llevando sólo lo imprescindible. No han faltado los momentos de dureza, de desánimo, de ampollas y dolores, pero el sacrificio y el ánimo del grupo ha permitido poder llegar todos a Santiago y con lágrimas en los ojos poder abrazarnos y felicitarnos, no sólo los del grupo, sino a otros que hemos ido conociendo a lo largo de los días. Hemos podido disfrutar de la emoción al abrazar al Apóstol, de la paz al recibir el sacramento de la Reconciliación y del encuentro al compartir la Misa del Peregrino. El Camino, además de un itinerario físico, es una ruta interior que nos ha permitido encontrarnos con nosotros mismos, con los otros y con Cristo. Como conclusión y resumen de la experiencia, con toda certeza decimos, como tantos otros caminantes dicen al final del camino: “Yo hice el Camino, pero el Camino me hizo a mí”.
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20 de Noviembre de 2004 “Felicidad y tristeza en un mismo sentimiento, comienzo de una nueva vida, con nuevas vidas en mi vida. A Dios gracias. Ultreia” J. R.
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30 de Octubre de 2004 “La peregrinación de Stonyhurst College a Santiago de Compostela fue una semana maravillosa, bendecida por una compañía, llena de oraciones, conocimos peregrinos que llevaban la misma intención también. Agradecemos a Dios todas las gracias de esta peregrinación y estarán en nuestras oraciones aquellos que nos ayudaron en todo. También agradecemos las maravillosas personas que conocimos mejor en esta peregrinación y la oportunidad de pensar y estar con cada persona”
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26 de Mayo de 2003 “Gracias a Dios y al Apóstol por haberme dado oportunidad de hacer este viaje espiritual. Este viaje al pasado, presente y futuro. Donde cada día se aprende la importancia de las cosas pequeñas, de las cosas que realmente tienen significado en la vida. El camino empieza ahora: transmitir y mantener este cambio con nuestros seres queridos. Está en cada uno de nosotros que ha vivido esta experiencia tan maravillosa. Necesitamos agradecer más por todo y dejarnos de quejas. Mil gracias por estos días que han significado tanto para mí”. L.R.R. (Guatemala)
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