Boletín Oficial del Arzobispado de Santiago

 Retroceder          Continuar

DEL. DIOCESANA DE MEDIOS
DE COMUNICACIÓN SOCIAL

1. LA IGLESIA, VOZ Y LUZ, PALABRA Y VIDA PARA EL HOMBRE DE HOY.

Con intuición apostólica, y no sin atender a los MCS, denominó el Papa Juan XXIII a la Iglesia con dos apelativos rebosantes de esplendor evangélico. El 15 de mayo de 1961 la llamó Madre y Maestra de pueblos. Ciertamente así la fundó Jesucristo para que en el transcurso de los siglos encontrasen su salvación con una vida más excelente todos cuantos habían de entrar en el seno de aquélla y recibir su abrazo de afecto. Esta fecundidad maternal de la Iglesia lleva consigo el deber y compromiso de educar y dirigir a sus hijos por el camino de la verdad y de la vida, cuya plenitud culmina en el encuentro con la persona de Jesucristo, el único Maestro enviado por Dios a los hombres.

Otro día, el Concilio Vaticano II acuerda otorgar a la Iglesia la gran Constitución Dogmática sobre la esencia, existencia, naturaleza, estructura y sentido actual en el mundo de nuestros días, y la calificó con estos dos vocablos titulares: LUMEN GENTIUM, Luz de las gentes. Y los contenidos teológicos de esta expresión evangélica los iluminó en el horizonte de estas tres realidades: misterio, comunión y misión. Realidades que comprenden las clásicas notas de la Iglesia que apunta el Credo de nuestra fe: su unidad, santidad, catolicidad y apostolicidad.

El pensamiento bíblico, evangélico, apostólico y patrístico regala su luz a los estudios de la Eclesiología y de la Tradición en conformidad con los principios constantes de la misma que iluminan las distintas situaciones de la vida y de la historia con atención a los signos de los tiempos en su ruta peregrina hacia la trascendencia, sin cambio de identidad.

2. RECORDANDO Y EVOCANDO LOS MCS

Con referencia a los acontecimientos de cada día que leemos en la Prensa, escuchamos en la Radio, y contemplamos en las imágenes de la TV, o buscamos en los portales y ventanas de Internet, decía en su tiempo el gran teólogo Karl Barth: «El buen teólogo es el que sostiene en una mano la Biblia y en la otra el periódico». Por cierto, el insigne teólogo deseaba que la Palabra de Dios iluminase esos acontecimientos y avatares de la vida, con el fin de que los creyentes, por medio de la comunicación, nos vayamos formando una visión bíblica y evangélica del acontecer humano en cuya ruta siempre es posible el encuentro con la gracia del Señor, y al fin, con la Gloria en la que culmina la Salvación.

En este contexto de evocación y recuerdo de los MCS y con las pupilas abiertas al horizonte del inmediato futuro, el arzobispo John P. Foley, Presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, acaba de hacer público el lema que el Papa Juan Pablo II ha elegido para el próximo año 2002 con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Lema que está en línea actualísima con los avances de la tecnología informática: El lema dice así: «INTERNET: UN NUEVO FORO PARA LA PROCLAMACIÓN DEL EVANGELIO».

Constituye, por supuesto, un reto y un lúcido proyecto programático para nuestra labor evangelizadora en el siglo XXI. Y, además, para la Iglesia particular de Santiago abre un camino inédito de evangelización hacia el próximo AÑO SANTO COMPOSTELANO 2004.

3. PRESTAN ATENCIÓN A LA VOZ
DEL CONCILIO VATICANO II

La recomendación conciliar del Vaticano II (Inter mirifica, n. 17) se deja sentir en la fineza del corazón del Párroco de Santa María de Salto (Vimianzo) Rvdo. D. Javier Porro Martínez, y de sus feligreses, atentos a la cooperación sugerida por el mencionado Concilio, con relación a la COLECTA de los MCS.

Para la citada Colecta envían el Párroco y sus feligreses la cantidad de 4.000ptas.

(CONTINUARÁ)