Boletín Oficial del Arzobispado de Santiago

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Carta Pastoral en la festividad de la Virgen del Carmen. 
Julio 2001.

Queridos diocesanos:

La fiesta de la Virgen del Carmen me da la oportunidad de dirigirme a vosotros a través de esta carta pastoral para compartir vuestra alegría con la misma intensidad o más, si cabe, que años anteriores. Me uno a vuestra oración por todos los que han perdido su vida en los trabajos de la mar, recordando las víctimas de los últimos naufragios del Arosa en aguas de Irlanda, del Hansa frente a Escocia y del Buraz a nueve millas de la isla de Sálvora.

La Virgen del Carmen es una de las advocaciones más queridas y extendidas en nuestra Diócesis, no sólo en las parroquias de nuestro amplio litoral sino también en las del interior. Al dirigirnos a la Virgen bajo esta advocación resuenan como un eco las angustias y las esperanzas de las gentes del mar. Es vuestra fiesta por excelencia.

"Tu también cuentas"

El lema de este año "Tu también cuentas", fijado en las jornadas del Apostolado del Mar en Tenerife, me lleva a trasmitiros esta sencilla reflexión, recordándoos la cercanía de Jesús con los trabajadores del mar. El eligió a Pedro y Andrés que eran pescadores, para que fueran sus primeros discípulos y los distinguió con la mejor de las amistades: "Andando Jesús por la ribera del mar de Galilea vio dos hermanos, Simón que es llamado Pedro y Andrés, su hermano, que echaban la red en el mar; les dijo: Venid en pos de mí y haré que vosotros seáis pescadores de hombres"(Mt 4,19). También llamó a Santiago de Zebedeo y Juan, su hermano, que estaban en un barco con Zebedeo, su padre, remendando sus redes.

No le fueron ajenas a Jesús las inquietudes de los pescadores. Ante un mar desencadenado que sigue atemorizando a los hombres, Jesús manifestó la potencia divina que triunfa de los elementos, calmándolo con su palabra(Mc 4,39) y caminó hacia sus discípulos sobre las aguas del mar de Galilea, viéndoles remar con fatiga(Mc 6,49). En otra ocasión presentó la misión apostólica a semejanza del trabajo manual de los pescadores comentando a los que le seguían: "El Reino de los cielos es semejante a una red que echada en el mar, atrapa todo género de peces; cuando está llena, la sacan a la orilla y, sentados allí, escogen los buenos y los meten en cestas; los malos los echan fuera"(Mt 13,47-48). Desde la cruz, cuando nos entregó a su Madre como Madre nuestra, le encomendó su cuidado a Juan, hermano de Santiago. Y como si esa actitud resonara fuerte en vuestro corazón sentís profundamente a María como Madre y la distinguís como Patrona vuestra, bajo esa advocación tan entrañable de la Virgen del Carmen, mientras peregrináis como hijos de la Iglesia que sale también a vuestro encuentro en los momentos de bonanza y cuando los vientos no son favorables en el compromiso cristiano de vuestra vida.

Pesares de vuestras tareas

Hoy la sociedad reconoce y admira la dignidad de vuestro trabajo. Sensible a vuestras preocupaciones y zozobras, exige del Estado y de todas instituciones que influyen en las condiciones de vida y trabajo de vuestro sector, que se adopten medidas de carácter administrativo e incluso modificaciones legales que conlleven una mayor seguridad en las faenas del mar y una más equitativa distribución de las ganancias, y que os posibiliten contar con vacaciones adecuadas para estar con la familia, convivir con la sociedad y participar en la comunidad eclesial. No se puede tener la conciencia tranquila cuando no se hace lo que humanamente es posible. He leído con complacencia que algún Patrón de pesca reclamaba trajes térmicos y buques de apoyo para los que pescaban en el Gran Sol como tiene la flota bonitera. En este sentido, es oportuno considerar los servicios que el "Esperanza del Mar" que es como un hospital flotante, ha prestado a las tripulaciones que faenan por Canarias y por Africa. Por otra parte, las Instituciones Públicas no han de ahorrar esfuerzo alguno para llegar a un acuerdo de pesca entre la Unión Europea y Marruecos, y si no se fuera posible lograrlo en justas condiciones, tratar de paliar los efectos negativos y buscar alternativas a los tres mil marineros gallegos que podrían quedarse sin trabajo de forma definitiva.

Exhortación

Os felicito y deseo que la devoción a la Virgen del Carmen se arraigue cada vez más en vuestras familias. La expresión "mar de fondo", que tanto significa para vosotros, y que tan bien sabéis emplear, me ayuda para deciros que el amor y la devoción a la Virgen han de ser profundos y no superficiales. En el reciente mensaje del Papa Juan Pablo 11 a la Orden del Carmelo con motivo del 750 aniversario de la entrega del Escapulario, aludiendo a la arraigada y predilecta devoción a la Virgen en los carmelitas, termina con este testimonio:-`¡ Yo también llevo sobre-él corazón, desde hace mucho tiempo, el escapulario del Carmen!. Por el amor que siento hacia la común Madre celestial, cuya protección continuamente experimento, hago votos porque este Año Mariano ayude a todos los fieles que filialmente la veneran a crecer en su amor e irradiar en el mundo la presencia de esta Mujer del silencio y de la oración, invocada como Madre de misericordia, Madre de la esperanza y de la gracia".

Que la Estrella de los mares nos vuelva su mirada misericordiosa, nos dé la clemencia de su consuelo en nuestros pesares y nos marque el rumbo bajo su protección para entrar, pasando por el mar proceloso de nuestra vida, en el Buen Puerto.

Os saluda con afecto y bendice en el Señor,

> Julián Barrio barrio

Arzobispo de Santiago de Compostela