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Boletín Oficial del Arzobispado de Santiago |
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OFICINA DIOCESANA DE SOCIOLOGÍA Las parroquias en Internet Hace pocos meses, el pasado mayo, el Santo Padre nos animaba a todos a hacer de Internet una plataforma para el anuncio del Evangelio. En efecto, este año el Día de los Medios de Comunicación Social estuvo dedicado a reflexionar sobre la presencia de la Iglesia en la red. Siguiendo esta pauta, son cada vez más las parroquias que han colocado en La Red una página propia, portadora de su mensaje a sus feligreses y a todos los que entren en ella. El portal diocesano las ha enlazado todas y está dispuesto a prestar cuanta ayuda le sea solicitada y este a su alcance. Es evidente que el objetivo de estas páginas debe ser ante todo anunciar la Buena Nueva de Jesús a fieles y alejados. Es preciso tener en cuenta que Internet es un foro abierto a todo el que quiera acceder a él, y que los más jóvenes son los más asiduos navegantes. Caben pues en estas páginas la transmisión de ideas, el anuncio de actos religiosos, la invitación a la colaboración en tareas parroquiales, la edición electrónica de hojas de hojas parroquiales y todo cuanto contribuya a ayudar a la tarea de la comunidad parroquial en la Nueva Evangelización. Peligros a evitarLa proliferación de estas páginas y la muy laudable confianza de los párrocos en los más jóvenes de sus feligreses, que suelen ser los que confeccionan gratuita y desinteresadamente el contenido de estos sitios, lleva a veces a situaciones no queridas y desagradables y a correr el riesgo de servir de soporte publicitario a valores, ideas y actitudes morales absolutamente contrarias al evangelio y cuanto de él emana. Los sitios Web necesitan un ordenador conectado a Internet y en perenne servicio sin interrupción las 24 horas, todos los días. A nadie se le oculta que la prestación de este servicio comporta unos gastos importantes. Por ello, es preciso ser cautos cuándo se nos ofrece gratis, porque, aunque no se nos cobre en metálico, se nos va a cobrar de otra forma. Una de ellas es la obligación de aceptar sobre nuestra página banderines publicitarios a voluntad de servidor que nos aloja, cuyos intereses son mercantiles, la mayoría de las veces a ajenos a cualquier consideración ética o moral. Por ello es necesario evitar alojar las páginas en este tipo de servidores. Es también conveniente que los párrocos se instruyan para estar en condiciones de conocer y acompañar la tarea verdaderamente apostólica y testimonial de estos jóvenes, que así hacen patente su compromiso con la fe. Posibles vías de soluciónResulta evidente que no puede ser indiferente el lugar en que alojemos nuestras páginas. Es preciso encontrar un servidor seguro, a salvo de los ataques de hackers y crackers, y de intrusiones propagandísticas no deseadas. Es esta línea me permito aconsejar dos vías de actuación: 1º. Adquisición de un dominio. Se trataría de registrar una denominación propia reconocida por la red de Internet. La Archidiócesis tiene desde hace tiempo registrado el nombre de archicompostela.org. Como el nombre indica, nadie más que el propietario de este dominio puede introducir en el sitio nada. El costo de la adquisición y gestión de mantenimiento del dominio es perfectamente asumible por cualquier parroquia que tenga una Web. 2º. Plan Alfa. Es conveniente que sepamos que muchas instituciones eclesiales han visto hace ya varios años la necesidad de estar presentes de forma seria y profesional en las nuevas tecnologías de la comunicación. Para esto han constituido una empresa propia sin ánimo de lucro. Esta empresa es Plan Alfa, hoy muy desarrollada y con una plantilla de personas jóvenes y comprometidas con la Iglesia y su misión. Su fin es poner a disposición de la Iglesia y sus distintos estamentos el uso de las nuevas tecnologías. Ofrecen también un servidor seguro par alojamiento de páginas, gestionan la adquisición y mantenimiento de dominios en Internet, y todo tipo de servicios que la Iglesia necesite en el campo de la informática e Internet. Nuestra archidiócesis tiene en ella alojada la página diocesana y su correo, por considerar más seguro esto que hacerlo en nuestro propio servidor. Los que quieran hacer uso de sus servicios puede dirigirse a:
Plan Alfa 3º. Esta Oficina Diocesana organiza periódicamente reuniones para los señores sacerdotes, y demás colaboradores parroquiales y eclesiales, en las cuales trataremos estos asuntos y todos aquellos que se desprendan del uso de las nuevas tecnologías. Las fechas y lugares se anunciarán oportunamente. Santiago de Compostela, 18 de noviembre de 2002 Juan José Cebrián Franco |