|
2. Plan Pastoral y Terrorismo
La
Comisión Permanente ha iniciado la reflexión sobre el cumplimiento
del Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Española para el
cuatrienio 2002-2005 «Una Iglesia esperanza. ¡Mar adentro!» (Lc
5,4), de noviembre de 2001. En este contexto, ha decidido impulsar
la puesta en marcha de la acción número 16 prevista en dicho Plan.
Esta acción, considerada como un servicio a la Iglesia y a la
sociedad, consiste en propiciar una reflexión entre los teólogos e
intelectuales católicos sobre el terrorismo. Consiste además en la
publicación de un documento que aliente a los católicos y a los
hombres y mujeres de buena voluntad a trabajar sinceramente según
sus posibilidades para eliminar esta lacra social y consolidar la
convivencia en la libertad y respeto de los derechos humanos. De
acuerdo con el numero 58 del Plan Pastoral, los criterios que han de
orientar su elaboración son los siguientes
1º. La
condena tajante y sin paliativos del terrorismo de ETA, que
constituye un desprecio a la vida humana, don sagrado, y un atentado
gravísimo contra el hombre, imagen del mismo Dios, en la línea de
los numerosos pronunciamientos de la Conferencia Episcopal y de los
Obispos. Dicha condena incluye asimismo a todos los que directa o
indirectamente lo toleran, lo justifican o le dan cobertura.
2° El
apoyo y cercanía de la Iglesia a las víctimas del terrorismo, a sus
familiares y a los amenazados, viendo en ellos el rostro doliente de
Cristo y alentando en esta tarea a las instituciones políticas y
sociales.
3° El
compromiso de la Iglesia en la eliminación del terrorismo desde el
ámbito de su misión específica; invocando la ayuda de Dios,
inculcando en la sociedad y particularmente en la juventud el
sentido moral y la referencia a los valores cristianos y a la
dignidad de la persona humana, y creando en ella espacios de
diálogo, de convivencia y de fraternidad.
4º El
estudio en profundidad de los orígenes, causas y consecuencias del
terrorismo a partir de la Doctrina de la Iglesia.
Con
esta acción y con el conjunto de su Plan Pastoral, la Conferencia
Episcopal Española, que confía en el Dios de la vida y del amor que
acompaña siempre a su pueblo, trata de contribuir a la paz en el
País Vasco y en toda España sembrando la esperanza en los fieles
católicos y en la sociedad en general.
La
Comisión Permanente, ante acontecimientos e informaciones de diverso
tipo que han podido afectar a la confianza de los fieles católicos
en la Iglesia y sus pastores, invita a todos a renovar el amor a la
Iglesia, madre y maestra, sacramento y camino, siempre y para todos,
del encuentro con Dios y de los hombres entre sí. Ella es además
signo de la presencia de Cristo Resucitado y de la acción del
Espíritu Santo a pesar de las deficiencias de todos sus miembros,
pastores y fieles. Invita, por fin, a éstos a fortalecer la comunión
con sus pastores y a vivir con gozo, unidad y confianza su condición
de hijos de la Iglesia.
Madrid,
19 de julio de 2002
|
|
|