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Boletín Oficial del Arzobispado de Santiago |
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3. AYUDA ECONÓMICA PARA EL PUEBLO ARGENTINO. FEBRERO DE 2002Queridos diocesanos: No nos puede ser ajena la situación social, política y económica que está sufriendo el pueblo Argentino que en otro tiempo acogió solidariamente a tantos emigrantes nuestros que por uno u otro motivo se vieron impulsados a salir de España y que encontraron ayuda y porvenir en esa nación, afectivamente tan cercana. Entonces su abundancia remedió nuestra necesidad. Ahora nuestra generosidad ha de socorrer su indigencia, cumpliendo se la que dice la Escritura: «A quien recogía mucho, no le sobraba, y al que recogía poco, no le faltaba». No sólo los lazos del afecto, de la cultura y de las convicciones de fe sino también los lazos de la sangre nos unen a tantas familias argentinas. No es éste el espacio ni es momento para analizar las causas que han llevado a esta situación. Lógicamente a los argentinos les cabe la responsabilidad irrenunciable de asumir su destino como nación, pero esto no contradice como decía el Papa al Cuerpo Diplomático el 10 de enero pasado, que «la búsqueda del auténtico bien de las personas y de los pueblos debe inspirar siempre la acción política y económica de las instancias nacionales e internacionales». El hecho es que mucha gente se encuentra en unas condiciones económicamente insostenibles y hemos de sentir la necesidad de ofrecerles nuestra ayuda en la medida de nuestras posibilidades, manifestando nuestra solidaridad con la Iglesia y con la Nación Argentina. La colaboración económica entre las diversas comunidades cristianas tiene ya su origen en los primeros momentos de la Iglesia. Así Pablo en su carta a los corintios se refiere a la colaboración de las iglesias de Macedonia que aunque han sido muchas las tribulaciones con que han sido probadas y a pesar de su extrema pobreza han derrochado generosidad en favor de los fieles de Jerusalén. Esto le da motivo para decirles a los corintios: «Puesto que sobresalís en todo: en fe, en elocuencia, en ciencia, en toda clase de solicitud y hasta en el cariño que os profesamos, sed también los primeros en esta obra de caridad. No digo esto como una orden, sino para que a la vista de la solicitud de los demás, pueda yo comprobar la autenticidad de vuestro amor (2 Cor 8, 7-8). En este espíritu Cáritas Diocesana, junto con Cáritas Nacional, nos convoca a realizar una gran colecta en todas las Misas que se celebren el segundo domingo de Cuaresma, día 24 de febrero, haciendo también una llamada a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que deseen ofrecer su colaboración. Demostremos nuestra cercanía al pueblo argentino. Os invito a todos a unimos con la oración y con nuestra ayuda económica. Con el sentir del apóstol Pablo os pido que nadie os gane en generosidad. Os saluda con todo afecto y bendice en el Señor.
V Julián Barrio Barrio, |