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Boletín Oficial del Arzobispado de Santiago |
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2. CARTA NAVIDEÑA DEL SR. ARZOBISPO A LOS SACERDOTESDiciembre de 2002 Querido hermano en el Sacerdocio: Cercanos ya los días en que celebraremos la solemnidad del nacimiento del Hijo de Dios, hecho hombre, le hago llegar mi afectuosa felicitación navideña, rogándole que la transmita también a su familia y a todas aquellas personas que pastoralmente tiene encomendadas. Con este motivo quiero también recordarle que. al tratar de fijar los compromisos pastorales en la agenda del nuevo año 2003, tenga presentes las fechas de los Retiros mensuales, de los Ejercicios Espirituales y de las Jornadas Sacerdotales propias de nuestro Presbiterio, a las que hace referencia el calendario del Plan Pastoral Diocesano. Nuestra respuesta a estos compromisos nos ayudará a reavivar nuestra espiritualidad sacerdotal. El ministerio pastoral ejercido por el sacerdote y el obispo según el modelo de Cristo Pastor y de los Apóstoles, exige de nosotros una vida de oración y de contemplación, siempre orientada al servicio del pueblo de Dios. Un manuscrito anónimo de Salzburgo nos trasmite unas consideraciones sobre el sacerdote que pueden ser objeto de nuestra reflexión en la contemplación del misterio que vamos a celebrar. Dice así: «Sé héroe que ha logrado dominarse a sí mismo y, a la vez, pobre y necesitado, como mendigo y peregrino. No te pos tres ni adores a nadie, pero ten misericordia con los más necesitados. Sé discípulo del único Maestro, el Señor, y guía y luz de quienes te encuentres en el camino. Ten las manos siempre abiertas en actitud de plegaria y a la vez dispuestas sobre el arado para trabajar en las más duras tareas. Tiende a las cosas más elevadas, pero no desprecies las pequeñas y cotidianas. Muéstrate claro y transparente al pensar y al comunicarte, pero moderado al hablar. Sé amigo de la paz y de la justicia. y enemigo de la rutina y de la polémica. Ama el estudio y busca la sabiduría, pero no te olvides de reconocer siempre tus errores y equivocaciones. Vive con ilusión el mañana pero no renuncies al presente y no olvides las lecciones del pasado». Con mi agradecimiento, deseándole una feliz y santa Navidad y un próspero Año 2003. le saluda fraternalmente su afmo, en el Señor.
V Julián Barrio Barrio, |