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CARTA PASTORAL DE LOS
OBISPOS CON MOTIVO
DE LA JORNADA INTERDIOCESANA DE
ENSEÑANZA RELIGIOSA
ESCOLAR
EDUCACIÓN DE CALIDAD Y RELIGIÓN (28 ABRIL
2002)
Queridos hermanos/as:
Un año más nos dirigimos a vosotros con
motivo de la Jornada Interdiocesana de sensibilización sobre la Enseñanza
Religiosa en los centros escolares. Este año os ofrecemos nuestra sencilla
reflexión bajo el lema «Para una educación de calidad, elige la asignatura
de Religión».
Entre los problemas que están afectando
actualmente a nuestra sociedad, sin duda ninguna uno de los más
importantes es el de la educación. La ordenación actual del sistema
educativo ha conseguido indiscutibles logros pero también se detectan
carencias importantes. Hoy todos están de acuerdo en la necesidad de
mejorar todo lo relativo a la educación en España. Los p los profesores,
las autoridades educativas y hasta los mismos alumnos reclaman profundas
reformas que permitan lograr una educación de calidad que pueda ofrecer
una mejor formación a las generaciones futuras.
La Iglesia que, desde siempre, ha mostrado
gran inquietud por la educación de la infancia y la juventud, no puede ni
quiere quedar al margen de la preocupación de amplios sectores de nuestra
sociedad que desean mejorar las leyes educativas. Reconoce que la escuela
es un medio privilegiado para la formación integral del hombre en cuanto
que ella es un centro donde se elabora y se transmite una concepción
específica del mundo, del hombre y de la historia. Ve, por tanto, en la
calidad educativa el mayor bien para la persona humana, urgiendo el
desarrollo no sólo de los aspectos pedagógicos, científicos o técnicos
sino también de la formación integral en la que no puede olvidarse la
dimensión trascendente.
Desde esta perspectiva queremos destacar la
importancia que tiene la religión en la formación de nuestra cultura que
no se entiende al margen de ella como también el influjo en el estilo de
vida humano, equipado con unos criterios y valores que orientan nuestro
pensamiento y actuación en el acontecer de nuestra existencia. «Ignorar
esto o negarlo, dice el Papa, no representa sólo un error de perspectiva
sino también un mal servicio a la verdad sobre el hombre». Por eso nos
sorprende lamentablemente que el presente proyecto de calidad de la
educación no haga mención alguna a la formación religiosa de los alumnos
en los centros escolares. Una vez más hay que recordar el derecho que
tienen los padres a que la educación de sus hijos se lleve a cabo según
sus propias convicciones religiosas y hay que reconocer también la
importancia funda mental de la asignatura de Religión en el currículo
escolar. Tener en cuenta estas realidades es referirnos a una educación de
calidad. La renuncia a la enseñanza religiosa, o su postergación
académica, significa olvidar uno de los aspectos más fundamentales de la
misión de la escuela.
La Enseñanza religiosa en los centros
escolares no es ni una imposición de la Iglesia ni una concesión benévola
del Gobierno. Es el requisito de una escuela de calidad y el derecho que
tenéis vosotros, como padres cristianos. La enseñanza religiosa escolar
quiere depositar junto a los demás saberes que vuestros hijos/as van
alcanzando en la escuela, el fermento dinamizador del evangelio para que
su formación como personas y la adquisición de la cultura se haga a la luz
de la fe. Esta exigencia se hace más urgente en la educación de la
juventud para que puedan adquirir, en medio de la crisis actual de
valores, los conocimientos, las capacidades, las actitudes y modos de
comportamiento indispensables para llevar una vida activa y beneficiosa en
la sociedad del futuro.
Todos somos conscientes de cuanto nos
jugamos de cara al futuro en la consecución de una auténtica educación de
calidad. Por eso en este día, pedimos a todos los implicados en el mundo
de la escuela (padres, alumnos, educadores, sacerdotes, profesores de
Religión, alumnos...) vuestra colaboración y participación para afrontar,
de forma positiva, los múltiples retos que hoy tiene planteada la
educación. De forma especial hacemos una llamada a vosotros, padres de
familia, que habéis pedido el Bautismo para vuestros hijos y queréis para
ellos una educación de calidad y una buena formación cristiana,
recordándoos que debéis solicitar para ellos la enseñanza religiosa en la
escuela.
Que Cristo, el Maestro por excelencia, os
ilumine en la difícil tarea de la educación. Os saludamos con todo afecto
y bendecimos en el Señor,
V
Julián Barrio, Arzobispo de Santiago;
V
José Gea, Obispo de Mondoñedo-Ferrol;
V
José Gómez, Obispo de Lugo;
V
José Diéguez, Obispo de Tuy-Vigo;
V
Carlos Osoro, Administrador
Apostólico de Ourense;
V Luis
Ouinteiro. Obispo Auxiliar de Santiago;
V
José Cerviño, Obispo Emérito de
Tuy-Vigo. |
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