Boletin Oficial del Arzobispado de Santiago

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5. CARTA PASTORAL A LOS NIÑOS Y NIÑAS DE LA DIÓCESIS EN LA CLAUSURA DEL AÑO SANTO ROMANO. ENERO DE 2001

Siempre es motivo de alegría encontrarme con vosotros en la visita pastoral a las parroquias o a los colegios. Otras veces tengo la oportunidad de ver a algunos y saludaros cuando, acompañados de vuestros padres o abuelos, participáis en la celebración de la Eucaristía en la Catedral que es la Iglesia de todos los que pertenecemos a esta Archidiócesis de Santiago de Compostela. Ahora, cuando acabamos de celebrar el Gran Año Jubilar en el que de manera especial nos hemos fijado en la encarnación del Hijo de Dios y agradecido la salvación que Él ha realizado con su muerte y resurrección, os escribo para recordaros que a imitación de Jesús, cuando vivía con San José y la Virgen María en Nazaret, crezcáis «en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres» (Lc 2, 52).

Hemos celebrado el 2000 aniversario del nacimiento de Jesús. Ahora comenzamos el tercer milenio del cristianismo. En este siglo XXI de manera especial vosotros estáis llamados a ser portadores de la alegría de haber encontrado a Jesús. Esta buena noticia hemos de comunicarla a los demás, como el apóstol Andrés lo hizo con su hermano Pedro, diciéndole: «Hemos encontrado al Mesías (que quiere decir Cristo)» (Jn 1, 40). Jesús nos sigue presentando a través de los niños la forma de recibir el Reino de Dios. Recordar lo que leemos en el Evangelio de San Marcos: «Llevaron unos niños a Jesús para que los tocara, pero los discípulos los regañaban. Jesús al verlo se indignó y les dijo: Dejad que los niños vengan a mí; no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el reino de Dios. Os aseguro que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y tomándolos en brazos, los bendecía, imponiéndoles las manos» (Mc 10, 13-16). El Señor nos bendice siempre. Constantemente hemos de dar gracias a Dios.

Unos ya habéis hecho la Primera Comunión, otros os estáis preparando para hacerla. Os animo a que participéis siempre en la catequesis -también Jesús estuvo en el Templo- y elijáis las clases de Religión católica porque todo ello os ayudará a conocer mejor a Jesús y a educaros en la fe que hemos recibido. De esta forma seréis sus testigos en la familia, en la escuela, en el deporte, en todas partes. Para Él sois muy importantes, pues dirá: «Si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el reino de os cielos» (Mt 18, 3).

Queridos amigos, hoy quiero deciros también que cuento con vuestra colaboración en la tarea que me ha sido encomendada como Pastor de la Diócesis. Os encomiendo que en vuestra oración pidáis para que todos los diocesanos vivamos con esperanza el compromiso de la fe que las familias cristianas sean una comunidad de amor como la Sagrada Familia, que aumenten las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa y que todos los chicos y chicas tengan las condiciones adecuadas para ir creciendo humana y espiritualmente.

Con los mejores deseos os saluda con todo afecto y bendice en el Señor.

Vuestro Arzobispo,
> Julián Barrio Barrio