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Boletín Oficial del Arzobispado de Santiago |
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2. SOLIDARIDAD PARA LA PAZ5 de Diciembre de 2001 «Día de ayuno y de oración por la paz» Queridos diocesanos: Hemos comenzado el tiempo litúrgico del Adviento en el que la Iglesia nos llama a preparar la celebración del nacimiento del Hijo de Dios, hecho hombre, recordando que el compromiso del cristiano se inspira y se hace eficaz por la contemplación del rostro de Cristo. En una sociedad convulsionada por la violencia, el terrorismo y la guerra, realidades siempre generadoras de muerte y de pobreza, es preciso condenar una vez más todas las condiciones que degradan la dignidad de la persona humana, fuente de todos los derechos humanos y de todo orden social. Consecuentemente, «nada que afecte a los demás, a nosotros nos puede ser ajeno». El mensaje de esperanza en medio del sufrimiento nos urge a adiestrarnos para trabajar por la paz y para construir la civilización del amor don de el diálogo, la reconciliación, el perdón, la libertad, la justicia y la solidaridad son dimensiones convergentes en este propósito del que ninguno podemos sentimos ajenos. Son acuciantes las palabras del profeta Isaías: «De las espadas forjarán arados; de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra». Es una necesidad y un deber luchar contra el mal. Esto urge a los cristianos y a todo hombre de buena voluntad, pues Cristo nació, murió y resucitó por todos. Crucemos las fronteras de nuestra pasividad e insensibilidad y sumerjámonos en el dolor y sufrimiento de tantos hermanos nuestros. En este sentido os invito, en unión con toda la Iglesia, a participar en el día de ayuno y de oración por la paz que tendrá lugar el 14 de este mes, ofreciendo una aportación económica para quienes sufren en este momento las consecuencias del terrorismo y de la guerra, y a unirse espiritual mente en la plegaria al encuentro interreligioso, también convocado por el Papa en Asís para el 24 de enero del próximo año. La ayuda económica la podemos hacer llegar a través de Cáritas. Espero una vez más de vuestra sensibilidad espiritual y de vuestra generosidad humana la respuesta decidida a esta iniciativa para afrontar los nuevos e inquietantes re tos del momento presente. Os saluda con todo afecto y bendice en el Señor,
> Julián Barrio Barrio Arzobispo de Santiago de Compostela |