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- Introducción y calendario. | I. Habéis decidido contraer Matrimonio |
| III. Algo tan importante como un Sacramento | II. Algo tan importante como la Fe es fundamental | ||
| IV. El matrimonio cristiano | V. La celebración del matrimonio cristiano |
| El expediente. |
LA CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO
CRISTIANO. |
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La celebración del Sacramento del Matrimonio.
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Algunas consideraciones previas Lo primero que tenemos que tener claro es que el matrimonio es un sacramento como los demás que tiene valor y significado propio, y no necesita estar acompañado de otro, como la Eucaristía, para ser celebrado con total dignidad. Una boda sin misa no es un casamiento de segunda categoría. Además, un matrimonio dentro de la Eucaristía sólo tiene sentido cuando la pareja es auténticamente cristiana y va, habitualmente, a Misa los domingos. Si no es así, la Misa la convertimos en un relleno de la boda, por cuestiones de tradición, porque la ceremonia queda más bonita, o simplemente por dar gusto a los familiares que insisten sobre el tema.
Como ayuda para confesarse bien recordemos lo siguiente:
Veamos ahora en concreto lo principal de vuestra boda: el rito del sacramento del Matrimonio. Esto es lo que prepararéis adecuadamente unos días antes de la boda con el sacerdote que os va a casar. El rito del Matrimonio Escrutinio: Entonces el sacerdote los interroga acerca de la libertad, la fidelidad y la aceptación y educación de la prole, y a cada pregunta ellos responden:
La siguiente pregunta se puede omitir si las circunstancias lo aconsejan, por ejemplo, si los novios son de edad avanzada:
Consentimiento: El ministro los invita a expresar el consentimiento: Así, pues, ya que queréis contraer matrimonio, unid vuestras manos, y manifestad vuestro consentimiento ante Dios y su Iglesia. Se dan la mano derecha. El varón dice: Yo, N., te recibo a tí, N., como esposa y me entrego a tí, y prometo sete fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida. La mujer dice: Yo, N., te recibo a ti, N., como esposo y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.
Bendición y entrega de los anillos: El ministro dice: El Señor bendiga + estos anillos que vais a entregaros el uno al otro en señal de amor y fidelidad. R. Amén. (Hay otras fórmulas de bendición de los anillos) Según la oportunidad, asperja los anillos y los entrega a los esposos. El esposo introduce en el dedo anular de la esposa el anillo a ella destinado, diciendo, según la oportunidad: N., recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad a ti. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Asimismo, la esposa introduce en el dedo anular del esposo el anillo a él destinado, diciendo según la oportunidad: N., recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad a ti. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Bendición y entrega de las arras: El ministro dice: Bendice +, Señor, estas arras que N. y N. se entregan, y derrama sobre ellos la abundancia de tus bienes. El esposo toma las arras y las entrega a la esposa diciendo: N., recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir. La esposa igualmente las entrega al esposo, diciendo: N., recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir.
Y
PARA TERMINAR... UN
CONSEJO: Ya
sabemos que el día de la boda tendréis mucho ajetreo, y tal vez sea
inevitable, pero procurar que nadie os agobie, ni la familia, ni los
amigos, ni los fotógrafos,... sólo vosotros y vuestro amor sois lo
importante. Tratad de "aislaros", y disfrutad de la celebración
de vuestro matrimonio en todos los sentidos. UN
DESEO: Que cuidéis vuestro amor, y pongáis en vuestra "mesa" una silla para el Señor.
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